Dar, ser, estar, compartir, ampliarse, extenderse para llegar al otro. Así comenzó Paradis Tropical: como un pulso de entrega, una danza que busca brindar a través del cuerpo, la imagen, la palabra y el sonido.
Gracias a la sala inmersiva del BARCO Utopía, en Iztapalapa CDMX, descubrimos nuevas posibilidades para ampliarnos en el espacio y transmitir la experiencia del Work In Progress de Paradis Tropical, con proyecciones que abrazan, sonidos, palabras y sensaciones que nos devuelven a la selva.

El público se sumergió en el mar, recibiendo agua del río y de la cascada, pisando la hojarasca, sentados entre rocas. Una comunión sensorial que nos reunió en un mismo entorno, recordando que somos cuerpo del mismo cuerpo, la Tierra.
🌿 De la palabra al movimiento
Esta obra comienza a tejerse del deseo de abrir la palabra, de crear el movimiento mediante el habla, de dar salida al pensamiento, que no sólo se quede en la mente, y pueda compartirles todas las maravillas de estar con la selva de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia; de describir y peculiarmente nombrar lo que es estar aquí.

Cada escena surge de las bitácoras de viaje en La Sierra de Colombia, libretas medianas y de bolsillo donde escribí estando durante los trayectos y espacios intempestivos entre el 2022 y 2023.
Esas páginas guardaron grafías de danzas, improvisaciones y diálogos con la Madre Naturaleza. Si les contara todas las aventuras que ha sido conocer la prolífica selva, podría dar una semana de diálogos acerca de las experiencias y detalles que a veces no se llegan a compartir en la velocidad del cotidiano, o de la escena misma.
Sirva este escrito para expresar lo que fue haber abierto las primeras funciones de Paradis Tropical en el BARCO Utopía, espacio especializado en el medio ambiente.
🌿 Lo sagrado del agua, mucho para cuidar

La primera escena “Agradecimiento al Agua” es hipnótica, de reverberación acuosa, la segunda “Canto de la selva” es informativa, comparte peculiaridades de las aves de las selvas latinoamericanas, para que sean nombradas, por tanto imaginadas y creadas en la realidad.

Luego, “Caminar la selva” narra la experiencia de haber conocido el corazón de la selva. Recorrer cada espacio es como abrir las cortinas y descubrir entornos diferentes. Es magnífico compartirles toda esta información, las vivencias corporales, energéticas y simbólicas, que aunque a veces llegan al cuerpo del público en lo superficial, por dentro estamos impregnando energía, dando información, liberando hacia el interior de cada persona.
Paradis Tropical es una ofrenda al agua, a la selva, a la Tierra. Habla de lo sagrado del agua en nosotros, de lo sagrado del suelo que nos sostiene. Hablar desde el gozo, desde la piel, desde las fibras que envuelven el alma.

En el origen, en lo sutil, en el pensamiento se crea cada momento. La materia como consecuencia de lo que previamente ha sido meditado en el interior. En esta escena, de danzar lo sutil, de danzar el árbol de la vida, pasaron muchas situaciones siendo un canal, compartiendo la información vibracional.
🌺 Llegó toda la biodiversidad
Como dice la presidenta: “No llegué yo, llegamos todas.” Así también me siento con la selva y con toda la vida que me ha guiado hasta este punto de entrega.
Esta obra es fruto de muchas voces, pensamientos, acciones, imágenes, sonidos y memorias. Agradezco a la vida, a las personas vasijas que reciben esta obra, a quienes permiten que el arte siga siendo un puente entre mundos.

Paradis Tropical habla también de la relación natural que se tiene en La Sierra para hablar del cuerpo de la Madre y nuestro cuerpo en relación a ella, llegar ahí fue sentir alivio de hablar el mismo lenguaje.
Agradezco a Seydín, mi prima arhuaca, a la familia Torres del Río Palomino, a Selvatorium, a Peter Eter, a toda la biodiversidad, a la troncal, al sol, la arena, el mar, y a las casas que me hospedaron. Gracias a la gente que sostiene con amor el territorio y a mi familia, por la confianza y las bendiciones que me permitieron entregarme al camino.

Gracias a toda la esencia que ha quedado impregnada en el cuerpo para compartirles esta gran expedición. Gracias por el cuerpo en escena, por el estremecimiento de las abuelas, por los abrazos, las lágrimas y las sonrisas del público.
🌞 Hacia la Casa de la Paz
Daremos una temporada en la bondadosa Casa de la Paz, Roma Norte, las primeras semanas de diciembre, con actividades paralelas para expandir todo lo vivido en el corazón de la selva.
No revelaré el final de la obra, pero sí una invitación: vayan dispuest@s a bailar, a dejar que sus pies se muevan con el entorno tropical.
¡Nos vemos en diciembre, 2025!

Fotografías: Nix Olsan, BARCO Utopía y Mariana Restrepo (archivo de La Sierra)